
De nuevo, los dos modelos enfrentados: el Estado, con su política meramente represora y sancionadora, y la sociedad, organizándose como puede para informar y prevenir.
Este verano se han intensificado los controles de carretera tendentes a sancionar (y SOLO a sancionar) a los conductores que se pongan al volante bajo los efectos de estupefacientes. El ya famoso ‘drogo-test’, de eficacia más que discutible en el caso del cannabis (donde no es capaz de determinar cuánto ni cuándo se ha consumido), es el remedio que la Administración ha tenido a bien aplicar para castigar (que NO prevenir) las conductas de riesgo en la conducción.
Frente a esto, la organización no gubernamental española Energy Control -que lleva años dedicada a prevención de riesgos derivados del consumo de drogas, ya sea analizando sustancias en centros de ocio, realizando campañas de concienciación o, como es el caso que nos ocupa, editando manuales de ‘buenas prácticas’- ha publicado un estupendo folleto en el que se informa a los jóvenes sobre los riesgos de conducir bajo los efectos de las drogas y cómo poder compaginar la fiesta, con la seguridad al volante. Es lo que se conoce como ‘gestión de placeres y riesgos’.
Frente al modelo ‘educativo’ del Estado, que puede costar de tres a seis meses de prisión, y multa correspondiente, este folleto es gratis.














4 Agosto, 2009 a las 22:58
Yo creo que respecto a la conducción, la seguridad de todos y no solamente para el que conduce su propio vehículo, no me importa que se impongan multas al que decide beber alcohol, tomar ciertas sustancias estupefacientes, o conducir a velocidad demasiado elevada en zonas limitadas, algo que veo muy egoísta…pienso que un humano adulto debe saber de sobra que es lo que puede y no puede hacer cuando va a conducir, a mi por lo menos no me hace falta ningún folleto o decálogo informativo, no hace falta mucha inteligencia. Eso si, hay otras multas que claman al cielo como por ejemplo el tener puesto o no el cinto de seguridad.