
Obama lo ha hecho.
En su día inició el proceso, y ha tardado menos de dos semanas en culminarlo: el uso medicinal de la marihuana ya no es delito federal. El Gobierno estadounidense da así la vuelta a la política del anterior gobierno Bush, y no perseguirá el consumo de marihuana para uso médico en los estados en los que está permitido (Alaska, California, Colorado, Hawai, Maine, Maryland, Michigan, Montana, Nevada, Nuevo México, Oregón, Rhode Island, Vermont y Washington). Obama anunció en su programa que respetaría las leyes estatales en este sentido, y lo ha cumplido.
Según un memorándum que ha enviado el fiscal general, Eric Holder, no se podrá detener ni multar a los usuarios de marihuana que tengan permisos estatales para su tenencia y consumo; se acabarán las redadas en los clubes y la presión a los dispensarios y médicos. Holder dice que el Departamento de Justicia está comprometido con el “uso eficiente y racional” de este recurso y que procesar a los pacientes y a los distribuidores que “cumplen de forma clara e inequívoca” las leyes estatales no se correspondería con esa postura.
El documento ha sido enviado a los fiscales de los 14 estados, así como a altos funcionarios de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y del Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA).
Aquí en España, la preocupación del Estado por el uso medicinal apenas se refleja en una recomendación de su estudio por parte del Ministerio de Sanidad, y una más que tibia aplicación por parte de solo tres autonomías: las más recientes -y aún por arrancar- propuestas de Euskadi y Andalucía, y la eterna -siete años lleva sin salir de seis farmacias hospitalarias- experiencia de Cataluña. Y, en todos los casos, solo se contempla el uso del compuesto comercial ‘Sativex’; no de la planta, como sí ocurre en EEUU.
¿Y los enfermos aquí, qué pueden hacer? Pues acudir al traficante de turno, o a asociaciones para conseguir su medicina; asociaciones que luego son procesadas y juzgadas por ayudarles. En EEUU existen, solo en California, más de 200 dispensarios de marihuana medicinal abiertos al público, donde los pacientes pueden abastecerse. Aquí la cesión está equiparada al tráfico: el que da yerba a un enfermo, es un traficante.
Presidente Zapatero, te lo ruego: haz que no se persiga a las asociaciones de consumidores, haz que exista una regulación clara y valiente del uso compasivo de la planta, que ni un solo enfermo más tenga que acudir al mercado negro para mitigar su sufrimiento …














21 Octubre, 2009 a las 19:36
Esto sólo sería extrapolable a España si aquí hubiera una guerra entre el gobierno federal y los habitantes de los distintos estados, que es ,en esencia, lo que ha venido ocurriendo hasta la fecha con la marihuana en EE UU y a lo que parece que Obama va a poner fin. Pero como no tenemos la posibilidad de convocar referendums locales para asuntos determinados, no veo qué aplicación puede tener el asunto al caso español, máxime cuando se acaba de dar a conocer un nuevo informe “científico” sobre el cannabis que, como todos los anteriores, está orientado a justificar la salvaje persecución de los socialistas a los consumidores. Eso sí que lo podrían cambiar sin pedir permiso al gendarme mundial o a la oficina de drogas de la ONU, pero no les da la puta gana.
21 Octubre, 2009 a las 22:31
Mañana dedicaré la entrada al informe, estoy leyéndolo ahora mismo (merci, Mernissi)
Los únicos que podrían hacer cumplir una eventual ley, por encima de la atomizada administración sanitaria, son los fiscales y los jueces. De todas formas, esta entrada pretende demostrar que, con voluntad política, nada es imposible. Y que los programas se culplen. Y que es una vergüenza que un país como EEUU, nos de lecciones.
Si bien en lo lúdico ni de coña, en cuanto al uso medicinal EEUU nos da mil vueltas.
22 Octubre, 2009 a las 0:07
O escribes tú con más razonamientos acerca del “presunto” estudio del Plan Nacional sobre Drogas que habla de que sólo el 2% de quienes fuman porros acaban una Licenciatura o lo hago yo, diciendo algún que otro disparate…
Urge cesar a la “presunta” compañera Carmen Moya.
22 Octubre, 2009 a las 5:48
#3.
¿No jodas?. Espera que me descojono. Ay, que tiempos aquellos en los que me fumaba mi peta antes de cada examen.
Nos hacemos viejos…..eso si, menos que los de los informes.
22 Octubre, 2009 a las 9:57
SURCO: Salvo que me equivoque (ya no me acuerdo bien; ya sabes lo de las neuronas…) SIEMPRE me fumé un peta antes de cada examen, al menos durante la Licenciatura…
22 Octubre, 2009 a las 13:33
Pues si somos dos, hay que buscar 98 para que se cumpla la estadística. eso, o la “encuesta” es una puta mierda.
Eso si, lo que ya no me atrevo a afirmar es que licenciarte diga algo de algún tipo de capacidad. Pero ese es otro tema.
22 Octubre, 2009 a las 13:36
……y no digo nada de la cafetería de la facultad.
22 Octubre, 2009 a las 14:45
Estoy leyendo el informe de la Comisión Clínica, y es para gritar, os lo aseguro. Hacía tiempo que no veía tal cúmulo de sandeces acientíficas juntas. Pero mucho tiempo.
Es de una grosería insoportable. En la entrada lo desgranaré, pero ya os avanzo que rescata clásicos caducos del antiprohibicionismo como la teoría de la escalada, el poder adictivo y, atención, ¡la impotencia!
Y no, no lo ha redactado el Foro por la Familia, que sepamos.
Son una pandilla de golfos, sin paliativos.