El colectivo Rosas Verdes está compuesto por afiliados, simpatizantes y colaboradores del PSOE. Desde nuestra condición de socialistas, reivindicamos una política diferente sobre la cuestión del cannabis, no represiva, y que contemple la regulación de su uso y consumo. Una visión socialista sobre lo que no es un problema sanitario, ni de orden público, sino político. Quiere ser este un espacio de información, que incite a la reflexión y al debate no solo dentro de la sociedad sino también, y sobre todo, dentro del Partido Socialista.

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Las cifras de la vergüenza

dea numerito

Del informe National Drug Threat Assessment 2009, del Departamento de Justicia de EEUU. Algunos datos a vuelapluma, que deberían hacer meditar a la primera potencia del mundo -también en consumo de drogas- sobre la eficacia de su -a todas luces ineficaz- ‘Guerra contra las drogas’:

– 35 millones de personas consumieron drogas en EEUU durante el año 2007.

– En 2009, se destinaron 14.000 millones de dólares para luchar contra el narcotráfico.

– En septiembre de 2008, 100.000 personas (el 52% de la población carcelaria) se encontraban en alguna prisión federal por delitos relacionados con la tenencia o el tráfico de drogas.

– En 2007, se produjeron 1,8 millones de arrestos.

– Los cárteles de México y Colombia se embolsan entre 18.000 y 39.000 millones de dólares al año con la venta de las sustancias.

El modelo portugués

He reservado para la reentrada post-vacacional un tema que creía de dominio público, y que precisamente este verano he podido comprobar de primera mano que -sorprendentemente- no lo es.

En el año 2001, Portugal despenalizó la tenencia y el consumo de TODO tipo de drogas, dentro de sus fronteras. Un hecho que la colocaba por debajo de Holanda en cuanto a acceso controlado a las sustancias, pero muy por encima en el modelo legal, dado que en los Países Bajos solo se puede consumir dentro de los coffee-shops. Portugal se revelaba así como el país europeo con la legislación más liberal en materia de drogas.

Lo importante, más allá de la medida en sí, es que fue tomada precisamente para testar el modelo despenalizador como solución al problema del narcotráfico y al incipiente auge del consumo de heroína (algo que está ocurriendo también en nuestro país), descriminalizando -con toda lógica- al usuario, y dedicando los recursos a la prevención, el tratamiento de las adicciones y, desde luego, la lucha contra el tráfico ilegal.

Estos son algunos de los impresionantes resultados de esta nueva política, después de ocho años. Recomiendo la lectura del fantástico informe publicado en Abril del CATO Institute, think tank liberal, del que derivan todos los datos:

– El consumo de drogas en general ha descendido del 14,1 % al 10,6% y del 27,6% a 21,6% en las franjas de edad de los 13-15 y 16-18 años.

– Ostenta la tasa más baja en prevalencia del consumo de marihuana (es decir, usuarios que fuman durante toda su vida): un 10% (en EEUU, por ejemplo, es del 36,7%)

– Se ha retrasado la edad de inicio en el consumo en todas las drogas.

– El porcentaje de consumidores de heroína se ha desplomado del 2,5% al 1,8%

– Han caído un 17% los contagios de VIH por vía intravenosa.

– Pese a haber menos usuarios y caer el consumo de opiáceos, las demandas de tratamiento por metadona han subido de 6.000 a 14.000.

– Ha descendido el número de condenas por tráfico, en un 30%

Y, atención, que no se paran ahí, y ya debaten sobre la legalización del cultivo.

Los que venimos demandando políticas similares para conseguir precisamente los objetivos fijados por los prohibicionistas (menor consumo problemático, retraso en la edad de inicio, menos problemas sanitarios …) tenemos en el modelo portugués un ejemplo incontestable de la idoneidad de nuestra propuesta: legalización, libertad e información. Porque funciona.

A ver si en Moncloa se escucha este fado.

Castigo vs información

De nuevo, los dos modelos enfrentados: el Estado, con su política meramente represora y sancionadora, y la sociedad, organizándose como puede para informar y prevenir.

Este verano se han intensificado los controles de carretera tendentes a sancionar (y SOLO a sancionar) a los conductores que se pongan al volante bajo los efectos de estupefacientes. El ya famoso ‘drogo-test’, de eficacia más que discutible en el caso del cannabis (donde no es capaz de determinar cuánto ni cuándo se ha consumido), es el remedio que la Administración ha tenido a bien aplicar para castigar (que NO prevenir) las conductas de riesgo en la conducción.

Frente a esto, la organización no gubernamental española Energy Control -que lleva años dedicada a prevención de riesgos derivados del consumo de drogas, ya sea analizando sustancias en centros de ocio, realizando campañas de concienciación o, como es el caso que nos ocupa, editando manuales de ‘buenas prácticas’- ha publicado un estupendo folleto en el que se informa a los jóvenes sobre los riesgos de conducir bajo los efectos de las drogas y cómo poder compaginar la fiesta, con la seguridad al volante. Es lo que se conoce como ‘gestión de placeres y riesgos’.

Frente al modelo ‘educativo’ del Estado, que puede costar de tres a seis meses de prisión, y multa correspondiente, este folleto es gratis.

Ranking de la adicción

La revista norteamericana ‘In Health’ ha elaborado un ranking sobre el potencial adictivo de las 18 drogas (legales e ilegales) más consumidas en el mundo. Se utilizaron dos factores: poder adictivo y dificultad de deshabituación.

De menor a mayor potencial adictivo, este es el listado; donde 100 representa el poder más alto de adicción, y 1 el menor. En rojo, las drogas legales. Auguro sorpresas:

18 – Mescalina: (3,4,5-trimetoxifeniletilamina) es un alcaloide de origen vegetal con propiedades psicodélicas y alucinógenas. Fue aislada del peyote por primera vez en 1896 y está también presente en algunas otras cactáceas como el San Pedro. Las formas vegetales suelen tomarse tras secar el cactus, ya que sus principios activos no son volátiles.
POTENCIAL ADICTIVO: 16,72/100

17 – LSD: La dietilamida de ácido lisérgico, LSD o LSD-25 es una droga psicodélica semisintética de la familia de la ergolina. Es una de las sustancias psicodélicas más conocidas y potentes. Induce estados alterados de conciencia, comparados en ocasiones con los de la esquizofrenia o la experiencia mística. Coloquialmente, se la conoce como ácido, tripi o tripa.
POTENCIAL ADICTIVO: 16,72/100

16 – Hongos psilocibios: Los hongos psilocibios son hongos que contienen sustancias psicoactivas tales como la psilocibina, psilocina, baeocistina o muscimol entre otros. Existen muchas clases de hongos alucinógenos, los más conocidos son los del género Psilocybe.
POTENCIAL ADICTIVO: 17.13/100

15 – Extasis: El MDMA (3,4-metilendioximetanfetamina), M o éxtasis es una droga psicoactiva de origen sintético con propiedades estimulantes y empatógenas de sabor amargo. Suele relacionarse y confundirse con el MDA y otras fenetilaminas de anillo sustituido.
POTENCIAL ADICTIVO: 20.14/100

14 – Marihuana: Cannabis sativa (“cáñamo”, “marihuana”, “ganjah” , “press” o “weed” es una especie herbácea con propiedades psicoativas. Es una planta anual originaria de las cordilleras del Himalaya, Asia [1] . Sus usos van desde la aplicación textil o alimentaria en el caso de las variedades sin contenido de THC (“cáñamo”, hasta como sustancia psicoactiva en las variedades bajo los nombres de marihuana (cogollo) o hachís (su resina). Debido a sus propiedades psicoactivas, es una de las pocas plantas cuyo cultivo se ha prohibido o restringido en muchos países.
POTENCIAL ADICTIVO: 21.16/100

13 – Fenciclidina: La fenciclidina (contracción del nombre químico fenilciclohexilpiperidina), conocida por su abreviatura del inglés, PCP, es una droga disociativa usada como agente anestésico que posee efectos alucinógenos y neurotóxicos. Se le conoce comúnmente como Polvo de ángel, Hierba mala o Píldora de la paz. La fenciclidina se desarrolló comercialmente en los 1950s por la compañía farmacéutica Parke Davis. La fenciclidina está en Lista II de los EE. UU. según el Convenio sobre sustancias psicotrópicas de 1971.
POTENCIAL ADICTIVO: 55.69/100

12 – Cafeína: La cafeína es un estimulante del sistema nervioso autónomo que puede quitar la somnolencia y restaurar el nivel de alerta. Las bebidas que contienen cafeína, como el café, té, refrescos de cola y bebidas energéticas tienen una gran popularidad: la cafeína es la sustancia psicoactiva más ampliamente consumida en el mundo. En Norteamérica, el 90% de los adultos consumen cafeína todos los días.
POTENCIAL ADICTIVO: 72.01/100

11 – Cocaína: La cocaína es un alcaloide que se obtiene de la planta de coca. Es un estimulador del sistema nervioso y supresor del hambre, usado en medicina como anestésico, incluso en niños, específicamente en cirugías de ojos y nariz. Actualmente en la mayoría de los países la cocaína es una popular droga recreacional.
POTENCIAL ADICTIVO: 73.13/100

10 – Crank (Anfetaminas tomadas vía oral): La anfetamina o d, l-anfetamina es un agente adrenérgico sintético, potente estimulante del sistema nervioso central. La dexanfetamina (dextro-anfetamina), surge de la separación del compuesto racémico (d, l-anfetamina) en sus dos configuraciones ópticas posibles, y la extracción de aquella que corresponda isómero óptico dextrógiro.
POTENCIAL ADICTIVO: 81.09/100

9 – Heroína: La heroína es una droga altamente adictiva e ilegal en la mayoría de los países del mundo. Pertenece a los opiáceos, de los cuales es el más abusado y el de acción más rápida y se clasifica, al igual que éstos, dentro de las sustancias depresoras del sistema nervioso central. La heroína se prepara a partir de la morfina, sustancia que se encuentra naturalmente en los conductos lactirífaros de la cápsula de la Papaver somniferum o adormidera, desde donde se extrae mediante cortes superficiales por donde supura latex (opio). Generalmente se vende en forma de polvo blanco o marrón, o como una sustancia negra pegajosa conocida en las calles como “goma” o “alquitrán negro”.
POTENCIAL ADICTIVO: 81.80/100

8 – Alcohol: El alcoholismo o dipsomanía es una dependencia con características de adicción a las bebidas alcohólicas. Su causa principal es la adicción provocada por la influencia psicosocial en el ambiente social en el que vive la persona. Se caracteriza por la necesidad de ingerir sustancias alcohólicas en forma relativamente frecuente, según cada caso, así como por la pérdida del autocontrol, dependencia física y síndrome de abstinencia. El alcoholismo supone un serio riesgo para la salud que a menudo conlleva el riesgo de una muerte prematura como consecuencia de afecciones de tipo hepática como la cirrosis hepática, hemorragias internas, intoxicación alcohólica, hepatocarcinoma, accidentes o suicidio.
POTENCIAL ADICTIVO: 81.85/100

7 – Seconal: El secobarbital (Seconal) es una droga perteneciente a la clase de los barbitúricos. El secobarbital deprime la actividad cerebral; su acción inhibitoria sobre el sistema nervioso es generalizada. El secobarbital se indica a veces para tratar el insomnio (hasta por 2 semanas). Después de las dos semanas, el medicamento parece perder su efectividad. La formulación inyectable de secobarbital también se administra para inducir sueño, sobre todo antes de cirugía.
POTENCIAL ADICTIVO: 82.11/100

6 – Mutacualona (Sedantes): Un sedante es una sustancia química que deprime el sistema nervioso central (SNC), resultando en efectos potenciadores o contradictorios entre: calma, relajación, reducción de la ansiedad, adormecimiento, reducción de la respiración, habla trabada, euforia, disminución del juicio crítico, y retardo de ciertos reflejos. Un sedante suele denominarse como tranquilizante, antidepresivo, ansiolítico, soporífico, pastillas para dormir, relajante, o sedante-hipnótico.
POTENCIAL ADICTIVO: 82.11/100

5 – Valium (diazepam): El diazepam (diacepin, valium o metildiazepinona) es un fármaco derivado de la 1,4-benzodiazepina, con propiedades ansiolíticas, miorrelajantes, anticonvulsivantes y sedantes. El diazepam es usado para tratar estados de ansiedad y tensión, y es la benzodiazepina más efectiva para el tratamiento de espasmos musculares. Es una de las benzodiazepinas estándar más frecuentemente administradas tanto a pacientes internados en clínicas como ambulatorios.
POTENCIAL ADICTIVO: 85.68/100

4 – Crystal Meth (Metanfetaminas inyectable): La metanfetamina (desoxiefedrina) es un potente psicoestimulante. Es un agente agonista adrenérgico sintético, estructuralmente relacionado con el alcaloide efedrina y con la hormona adrenalina. El compuesto, en su forma pura, es un polvo blanco, cristalino, inodoro, de sabor amargo, muy soluble en agua o etanol.
POTENCIAL ADICTIVO: 94.09/100

3 – Crack: El crack, es el nombre vulgar de un derivado de la cocaína, en concreto del resultado de hervir clorhidrato de cocaína en una solución de bicarbonato de sodio y evaporar el agua. Dado que el crack se fuma, ingresa rápidamente al torrente sanguíneo, produciéndole al individuo una sensación de euforia, pánico, insomnio y la necesidad de repetir la toma de crack. Debido a la rapidez de los efectos, casi inmediatos, el crack se hizo muy popular en la década de los 1980s. Otra razón para su popularidad es que no cuesta mucho, económicamente hablando, procesarlo ni adquirirlo. Sus efectos secundarios son muy similares a los de la cocaína, solamente que el riesgo de padecer alguno de ellos es mucho más alto por las vía de consumo, propensa a producir accidentes cardio y cerebro vasculares. Desde los años 1980s, el crack se fuma en pipa de vidrio, con ceniza de cigarro sobre una lata con orificios, en un gotero de cristal, en un cigarro como primo (nombre que se le da a un tabaco mezclado con cocaína), entre otras. Otro instrumento utilizado para consumir crack es un tubo metálico similar a una antena de radio (en muchos casos lo es) a la que se le introduce una suerte de alambre y se utiliza para fumar crack simulando una pipa. Este método es utilizado principalmente por adictos de muy pocos recursos y se conoce como “fumar en tubo”.
POTENCIAL ADICTIVO: 97.66/100

2 – Clorhidrato de Metanfetamina: Consiste de pedazos de cristales transparentes parecidos al hielo, que se pueden inhalar fumándolos. En esta forma se conoce como “hielo”, “cristal” (a no confundir con el ‘cristal’ de MDMA) en español (ice, crystal, glass en inglés).
POTENCIAL ADICTIVO: 98.53/100.00

1 – Nicotina: La nicotina es un compuesto orgánico, un alcaloide encontrado en la planta del tabaco (Nicotiana tabacum), con alta concentración en sus hojas. Constituye cerca del 5% del peso de la planta. La nicotina debe su nombre a Jean Nicot, quien introdujo el tabaco en Francia en 1560. La nicotina se absorbe por la piel y por la mucosa de la boca y la nariz o se inhala a través de los pulmones. La molécula alcanza pronto el cerebro del fumador. Al inhalar, el humo hace llegar la nicotina a los pulmones, con las partículas de alquitrán asociadas; de ahí, pasa a la sangre. De entre diez a sesenta segundos después, la nicotina atraviesa la barrera hematoencefálica y penetra en el cerebro. Cuando no se inhala el humo, la nicotina se absorbe más lentamente a través de las membranas mucosas de la boca. De los aproximadamente 3000 productos que contiene el cigarrillo, solo la nicotina crea dependencia.
POTENCIAL ADICTIVO: 100/100

Cannabis medicinal: prospecto de uso

Conscientes de la demanda social, y de la casi inexistente respuesta de la administración ante ella, el Colegio de Farmacéuticos de Barcelona ha editado un prospecto para el correcto uso de cannabis como medicamento. Los farmacéuticos catalanes -profesionales que trabajan por la salud-han decidido informar a los usuarios, ante la falta de información oficial.

Esto, y no las políticas tímidas, confusas y erráticas de las administraciones locales, es lo que hace falta. Ahí fuera hay una realidad tozuda: miles de enfermos están utilizando la marihuana y sus derivados para paliar los síntomas de sus enfermedades; y lo están haciendo sin otra información que la que consiguen por sus propios medios, cuando no directamente del mercado negro. Sumando así, al riesgo de ser multados o detenidos, los posibles problemas sanitarios derivados de un uso incorrecto de la sustancia.

Copio el comunicado y el enlace al prospecto para el uso terapéutico. Y ruego su difusión:

Prospecto del cannabis para uso terapéutico:

En nuestro país no está permitido el uso terapéutico del cannabis. Pese a esta importante premisa, desde el Colegio de Farmacéuticos sabemos que hay un número importante de pacientes que están consumiendo la sustancia con esa finalidad. Ello tiene sus riesgos, ya que la carencia de control médico y la variabilidad en principios activos de la planta -como no está permitida, tampoco está controlado y estandarizado el porcentaje de principios activos de la planta que se consume en el mercado- hacen muy difícil un control suficiente que permita una buena dosificación y un seguimiento de su uso.

Por eso, y con la intención de disminuir los riesgos asociados al consumo por parte de aquellos pacientes que libremente han decidido tomar cannabis con finalidades terapéuticas, nos disponemos a facilitar información que minimice los daños asociados al consumo de la sustancia.

Creemos firmemente que éste es un acto de responsabilidad que pretende ofrecer datos realistas y objetivos sobre la planta y los efectos que produce.

En ningún momento estamos efectuando apología del cannabis, ni pretendemos incitaros a su consumo, únicamente pretendemos ofreceros información para un uso responsable, sin entrar en valoraciones, en espera de que las autoridades sanitarias decidan dar un paso de normalización y asuman que la mejor manera de eliminar riesgos y controlar tanto la calidad de la planta como la actuación de los pacientes es ubicándola en los circuitos sanitarios legalmente establecidos y bajo control médico y farmacéutico.

Mientras llega ese momento, creemos que es interesante para los pacientes que puedan acceder al PROSPECTO DEL CANNABIS, y así poder consultar en él cualquier aspecto relacionado con la sustancia, su uso y sus riesgos asociados.

Rafael Borràs. Vocal del Col.legi de Farmacèutics de Barcelona

Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona

Decíamos ayer …

Hace hoy justamente diez años, los socialistas hablábamos así, ni más ni menos que en sede parlamentaria ¿Qué ha cambiado desde entonces?

No me contesten, que es retórica …

CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE
Año 1999 VI Legislatura Núm. 227
PRESIDENCIA DEL EXCMO. SR. D. FEDERICO TRILLO-FIGUEROA
MARTÍNEZ-CONDE
Sesión Plenaria núm. 219
celebrada el martes, 13 de abril de 1999

Por el Grupo Socialista, la señora Varela tiene la palabra.

La señora VARELA VÁZQUEZ: Gracias, señor presidente.

Señorías, se va a someter a votación para su toma en consideración una proposición de ley de modificación de la Ley orgánica 1/1992, de 21 de febrero, sobre protección de la seguridad ciudadana, en relación con la tenencia de drogas para el consumo propio. El objetivo de la redacción propuesta, al suprimir la expresión «así como la tenencia ilícita, aunque no estuviera destinada al tráfico», limita la aplicación del citado artículo 25 de la Ley de seguridad ciudadana únicamente al consumo en lugares, vías, establecimientos o transportes públicos de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, siempre que no constituya infracción penal, así como el abandono en los sitios mencionados de útiles o instrumentos utilizados para su consumo, manteniendo su calificación como infracción grave. En coherencia con la modificación propuesta, se suprime el mismo concepto de tenencia ilícita en el apartado 2 del artículo 29, que determina el ámbito material de la competencia de los alcaldes para imponer las sanciones correspondientes.

Pues bien, antes de entrar a valorar la coherencia técnica de la iniciativa formulada, quiero decir que cuando comienza la tramitación del proyecto de ley de seguridad ciudadana la situación de represión del tráfico de drogas en España tenía los siguientes problemas. En primer lugar, tanto el legislador español como la jurisprudencia del Tribunal Supremo no eran partidarios de someter a sanción penal a los consumidores de drogas y, así, la reforma de 1983 sancionó en el propio Código Penal la situación preexistente de no incriminación.

Pero esto acarreaba problemas, ya que el tráfico permanecía en muchos casos sin castigo, al quedar disfrazado ese pequeño tráfico como si fuera para consumo.

Por otra parte, el consumo en público generaba un rechazo hacia los toxicómanos. Ese rechazo se trasladaba a los centros de atención, que eran por cierto recibidos con hostilidad por los vecinos y eran percibidos sin duda como una amenaza para la salud de la comunidad.

Por tanto, la Ley de seguridad ciudadana estableció una sanción administrativa que permitió a España cumplir sus compromisos internacionales de sancionar el consumo de drogas de acuerdo con su derecho interno, establecido en varios convenios y convenciones internacionales y directamente recogidos en el texto de la Convención de Viena de 1988. Redujo sin lugar a dudas muy notablemente los consumos más escandalosos y los percibidos como amenaza por la sociedad, disminuyendo también el rechazo hacia los centros de atención, y también tuvo efectos positivos hacia el colectivo de consumidores, incitándoles a establecer, mediante la suspensión de la sanción si se entraba en un proceso de deshabituación, contacto con el sistema asistencial. Sin sancionarlos penalmente, se les lanzó el mensaje de que no era indiferente su tragedia personal y que se estaba en disposición de motivarles para que iniciaran tratamientos.Por tanto, en su día, el artículo 25 de la Ley sobre protección de la seguridad ciudadana tuvo un importante efecto positivo en la opinión pública, al disuadir de la práctica de consumos escandalosos, con un fuerte impacto en la sensibilidad ciudadana y que atribuía a los toxicómanos una imagen social que dificultaba su atención y reinserción social. No obstante, dicho efecto positivo, recogido por cierto en numerosos estudios sociológicos y encuestas, no es obstáculo en el Grupo Parlamentario Socialista para que podamos examinar algunos de los problemas que se han evidenciado en la aplicación posterior de la ley.

En primer término tenemos el problema de la criminalización de los toxicómanos. En los últimos años el número de detenidos por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado por cuestiones relacionadas con las drogas ha ascendido, pasando de 31.703 en 1994 hasta 78.847 en 1997 -en estas estadísticas no figuran las detenciones de las policías municipales-. De ellos, más de 44.000 lo son por cuestiones relacionadas con el cannabis. Sin embargo, en este mismo período de tiempo, descendió el número de procedimientos judiciales por tráfico de drogas, señal inequívoca de que cada vez se producen más detenciones sin que luego den lugar a un procedimiento. En segundo término está el problema de las sanciones. En la ley se calificó el consumo o tenencia pública como infracción grave sancionada con carácter mínimo con 50.000 pesetas; sanción evidentemente desproporcionada para una simple tenencia de sustancias que causen daño menos grave a la salud y que, en la práctica, dificulta la ejecución material de la misma sanción, que se impone normalmente a un colectivo que generalmente se declara insolvente.

Paradójicamente, una sanción menor tendría un mayor efecto disuasorio al ser más viable su cobro. Además, el hecho de que el caso de consumo por menores recaiga sobre sus padres es contraproducente.

El tercer problema es el de la no distinción entre sustancias, lo cual aboca en la inmensa mayoría de los casos a la interposición de la sanción mínima, sea cual sea la sustancia intervenida. Ello también crea problemas al sistema asistencial, ya que la sanción podrá suspenderse si el infractor se somete a un tratamiento de deshabituación en un centro o servicio debidamente acreditado. ¿Cuál es el tratamiento de deshabituación previsto para un consumidor ocasional de sustancias que no causen grave daño a la salud? ¿Cómo pueden determinarse reglamentariamente tiempos similares para el tratamiento de un consumo ocasional de psicofármacos y para el de una adicción a la heroína o cocaína? No se puede entender el mismo tratamiento para un fumador de hachís que para un heroinómano. No distinguir entre sustancias impide tratar de manera adecuada situaciones muy distintas de consumos muy diferentes de sustancias con efectos también diferentes.

El cuarto problema general es no haber protocolizado en su día, mediante acuerdos con las comunidades autónomas, cómo debe entenderse realizado este sometimiento a un tratamiento de deshabituación, que normalmente se considera imprescindible en los casos de adicción a drogas que causan un daño más grave a la salud. Tampoco debe hacerse la regulación de los programas mediante reglamentos de la Administración sancionadora, sino que deben quedar bajo la exclusiva responsabilidad del sistema terapéutico.

En cuanto a la coherencia técnica de la iniciativa formulada, cabe realizar las siguientes observaciones. La proposición de ley, al no suprimir la referencia «siempre que no constituya infracción penal» que contiene el artículo 25.1 de la ley, conduce al equívoco de que, dada la modificación propuesta, que excluye expresamente la tenencia ilícita como infracción sancionable, el consumo en lugares públicos sea un hecho que asimismo pueda constituir una infracción penal, supuesto claramente excluido del Código Penal vigente en su artículo 368, que únicamente sanciona la posesión siempre referida a los fines expresamente contemplados en el propio texto legal.

No tiene sentido por otra parte mantener como infracción administrativa en la legislación de seguridad ciudadana el abandono en los sitios mencionados de útiles o instrumentos utilizados para su consumo, ya que el Código Penal vigente, aprobado con posterioridad a dicha ley, ha establecido en el artículo 630 falta sancionable en el ámbito penal para los que abandonaran jeringuillas en todo caso u otros instrumentos peligrosos, de modo o con circunstancias que pudieran causar daño a las personas o contagiar enfermedades o en lugares frecuentados por menores, con penas de arresto de tres a cinco fines de semana o multa de uno a dos meses. Dicho de otro modo, la actividad de abandono en sitios públicos de útiles o instrumentos empleados para su consumo, tipificada como infracción grave en la Ley de seguridad ciudadana, ha quedado, por aplicación del Código Penal vigente, limitada al supuesto absurdo de abandono de útiles o instrumentos como mecheros o cerillas, papel de liar, etcétera, ya que el abandono de jeringuillas y otros instrumentos más peligrosos para la salud o la integridad de las personas recibe actualmente su correspondiente sanción en el ámbito penal.

Por último, los proponentes no cuestionan otros aspectos contemplados en la Ley de seguridad ciudadana relativos a medidas como la incautación de las sustancias utilizadas para el consumo en público o la procedencia del tratamiento alternativo de deshabituación, que puede suspender la sanción correspondiente.

Desde una óptica preventiva y con el objetivo de corregir los efectos que la propia aplicación de la norma ha revelado, ya citados anteriormente, al Grupo Parlamentario Socialista le parece interesante apoyar la proposición de ley, a pesar de que creemos que no contempla la globalidad de los problemas que existen en la actualidad y de que tenemos dudas sobre su redacción, pero nos permitiría utilizarla en la vía de enmienda para mejorar la eficacia y la eficiencia de la norma corrigiendo algunas de sus aplicaciones negativas e incentivando sus objetivos globales, como son motivar a los consumidores de drogas a cesar en sus consumos y a iniciar tratamientos sin criminalizarles en modo alguno, disminuir los consumos que son más vividos por la comunidad ciudadana como una agresión, disminuir el rechazo social a los toxicómanos y finalmente mantener el punto de equilibrio que la legislación y la jurisprudencia española han defendido siempre, conceptualizando el tráfico de drogas como un delito y el consumo ilegal de drogas como un problema que no se soluciona con medidas represivas sino preventivas y asistenciales.

Nada más. Muchas gracias. (Aplausos).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora Varela.

No es lo mismo

¡Que viene el coco!

Al PNSD, la FAD y adláteres, se les llena la boca con los conceptos de ‘el problema de las drogas’ o ‘la percepción del riesgo’ y la ‘alarma social’ en torno a ellas. Consideran la cuestión como algo prioritario, y destinan cantidades ingentes de recursos a la ‘guerra contra las drogas’ (curioso eufemismo para definir la presión a los consumidores), a costosísimas -a la par que ridículas e inefectivas- campañas de publicidad (un día hablaremos de ello), y a saraos diversos.

Pues bien, el CIS ha realizado su última encuesta de población, en la que refleja cuales son las principales preocupaciones de los españoles. El ranking porcentual de los miedos, queda como sigue:

– Paro: preocupa a un 72,5 %

– Situación económica: al 54,5 %

– Terrorismo: a un 28,9 %

– Inmigración: al 19,5 %

– Vivienda: al 15 %

– La clase política: al 8 %

– Problemas de índole social: al 3 %

– La Sanidad: a un 2,9 %

– El Gobierno: al 2,8 %

– La calidad del empleo: al 2,7 %

Y tenemos que irnos muy abajo en la tabla para econtrar el epígrafe ‘Drogas’, que resulta preocupar a un exiguo 1,6 % de la población. Por debajo de otras cuestiones como las pensiones, la administración de justicia, la corrupción, las guerras o la violencia de género. Y apenas por encima del estatuto de Cataluña o las ‘preocupaciones y situaciones personales’ (sic)

De esto, los prohibicionistas tienden a concluir que hay una baja percecpción del riesgo. Yo les digo que lo que hay es BAJO RIESGO, y es algo que la ciudadanía percibe muy bien. Ni muertos, ni yonkis en las calles, ni juventud enganchada, ni escaladas … la curia prohibicionista va a tener muy complicado crear alarma social sobre un problema que, por no ser, no es ni problema.

Los clubes de catadores, en la tele

Hace una semana, Tele5 emitió un reportaje sobre los clubes de consumidores.

A diferencia del tratamiento informativo que suelen dar a este tipo de cuestiones las cadenas generalistas, mucho más propensas al alarmismo y la chirigota, en esta ocasión no puedo por menos que felicitar a los responsables, por el respeto y la profesionalidad mostrados. No es este un reportaje más sobre jóvenes bailones en parkings de after-hours, o yonkarras arrepentidos hablando de las maldades intrínsecas de la droga, ni nos bombardea con la sarta de moralinas acientíficas al uso.

Acompañando a los activistas de M.A.C.A (Movimiento Asociativo Cannábico de Autoconsumo), el reportaje muestra el funcionamiento del club de catadores puesto en marcha por la asociación catalana (por cierto: un 10 para José Afuera, por la valentía de sus declaraciones)

Un adoquín más, en fin, en el camino hacia la normalización …

Decálogo socialista

Me perdonarán ustedes el offtopic, pero he encontrado esta joya en la bitácora de Paco Gracia, que me gustaría compartir: un curioso texto de 1915, extraído de la revista de las Juventudes Socialistas. Paco cuenta la historia.

Y, qué quieren que les diga, esta es una de esas cosas que le estrujan a uno -socialista irredento- el corazón.

Me gustaría dedicárselo a mi co-militante y amigo Carlos, seguro como estoy de que sentirá al leerlo las mismas emociones que yo.

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