El colectivo Rosas Verdes está compuesto por afiliados, simpatizantes y colaboradores del PSOE. Desde nuestra condición de socialistas, reivindicamos una política diferente sobre la cuestión del cannabis, no represiva, y que contemple la regulación de su uso y consumo. Una visión socialista sobre lo que no es un problema sanitario, ni de orden público, sino político. Quiere ser este un espacio de información, que incite a la reflexión y al debate no solo dentro de la sociedad sino también, y sobre todo, dentro del Partido Socialista.

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Piénsalo

Esta tarde, los ‘pro-vida’ (¿pero es que se puede ser anti-vida?), junto a peperos ilustres y los efebófilos de siempre, andarán de manifa por Madrid; paseando los abortitos de Mattel y las pancartas delirantes.

Por su parte, las asociaciones de mujeres nos piden reflexión a través de un sencillo vídeo:

De perros y collares

doberman

Si hay algo que me produce hartazgo, es la manía de parangonar a PP y PSOE en esto de la política de drogas. Aquello tan manido de ‘los mismos perros, con distintos collares’.

No seré yo quien niegue la mayor: el Gobierno es el único con capacidad para impulsar cambios legislativos y, hasta la fecha, no ha habido otro cambio que el aumento exponencial de las sanciones, las detenciones y los juicios. Y, hoy, el gobierno es socialista.

Pero suponer que el partido en la oposición no va a apretarnos aún más las clavijas cuando llegue al poder, es de una candidez sonrojante.

Cuando a los socialistas se nos echa en cara la promulgación de la Ley de Seguridad Ciudadana 1/92 (‘Ley Corcuera’), se tiende a olvidar que fueron estos mismos socialistas los que aplicaron años antes políticas no represivas; y que alcaldes socialistas como Tierno Galván, abogaban por la liberalización del consumo. Pero, sobre todo, se tienden a olvidar los intentos ulteriores del PP para, por ejemplo, convertir nuestro hábito en delito, crear la figura penal de ‘apología del consumo’, cerrar grow-shops y revistas del ramo, e ilegalizar asociaciones antiprohibicionistas … No invento nada: todo esto, punto por punto, está reflejado en el llamado ‘Informe Acebes’, que el ex-ministro de Interior de Aznar preparaba como doctrina. Y que no se aplicó, única y exclusivamente, porque perdieron las elecciones.

En este momento hay tres autonomías que realizan avances en la regulación del uso terapéutico del cannabis: Cataluña, Euskadi y Andalucía. Las tres, gobernadas por socialistas. Ni un solo gobierno autonómico del PP se ha movido un ápice en este sentido, por más que desde el Ministerio de Sanidad se recomendara estudiar la cuestión.

Muéstrenme un miembro del PP -uno solo- que abogue por la legalización o, siquiera, por políticas menos represivas, y hablaremos.

Hasta entonces, ojo con acariciar a este perro, que está entrenado para morder y su collar es una carlanca de puro fierro.

La moral del PP: si no les gusta, tengo otra

doble moral

Hay que reconocer que las gentes del PP se están empleando a fondo últimamente en mostrar bien a las claras que son unos campeones de la doble moral. Cuando no se rasgan las vestiduras por algo que ellos perpetran una y otra vez; exculpan a sus militantes más golfos o minimizan sus comportamientos.

En tema de drogas, no se quedan atrás. Ahí tenemos al concejal putero de Urbanismo de Palma, Javier Rodrigo de Santos, que recientemente declaraba lloriqueando su condición de ‘adicto’ para salvar el cuello tras fundirse 50.000 euros del erario público en servicios sexuales y cocaína. A la zaga, la concejala del PP en el Ayuntamiento de Oviedo, Cristina Hernández, procesada por tráfico de drogas y blanqueo de capitales.

Paralelamente, se les llena la boca demandando más presión contra los usuarios de drogas. Dependiendo, claro está, del partido al que pertenezca el usuario.

Yo también levanto el puño

Fusilado a saco del blog de Pablo Pando (eres grande, compañero), a sugerencia de Netoratón. Y suscrito hasta la tinta:

Las críticas que están surgiendo por parte de la derecha y la extrema derecha española sobre si es legítimo levantar el puño por parte de los dirigentes socialistas no son más que una reacción pseudo fascista.

El Partido Socialista Obrero Español es un partido con 130 años de historia y desde su fundación los militantes socialistas, no todos, y no siempre, hemos venido cantando La Internacional y levantando el puño y lo hacemos en señal de recuerdo por lo que significa la historia del Partido Socialista y de respeto por la memoria de los compeñeros y compañeras que ya no están. Por los que tuvieron que exiliarse, los que fueron detenidos, torturados y/o asesinados por los ancestros políticos de quienes ahora nos critican por levantar el puño.

Y levantamos el puño porque mientras siga habiendo marquesitas seguirá habiendo socialistas con el puño en alto.

El alcohol NO es una droga

No al menos en Galicia, donde el sector del vino ha conseguido (tras siete años de negociación) que los caldos gallegos sean excluídos de la lista de sustancias afectadas por la Ley de Drogas que prepara la nueva Xunta.

Galicia es, junto a Asturias, la única comunidad que permite a los mayores de 16 años ingerir licores de menos de 18 grados, las llamadas bebidas fermentadas, vino y cerveza. Lo ampara la misma norma que ahora se prevé modificar y que aprobó el Ejecutivo de Fraga en 1996, cuando el actual presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, era secretario general de Sanidade.

Hace unos días, conocíamos el dato de que el 24 por ciento de los adolescentes españoles de entre 14 y 18 años se ha emborrachado todos los fines de semana.

El vino contiene etanol, el tóxico -tras la nicotina- que más enfermedades y muertes causa en el mundo.

Notable el poder de este sector, que ya doblegara en tiempos a la entonces ministra de Sanidad, Elena Salgado. Y viene a demostrar que el estatus legal de las drogas, muy por encima de los criterios sanitarios, responde a los meramente económicos.

A la chusma etarra

“ETA nos ha enseñado el camino del dolor y les vamos a enseñar el camino de la cárcel”
Patxi López

Y ahora, Euskadi

Primero fue la experiencia piloto en Cataluña, administrando Sativex en unas cuántas farmacias hospitalarias; después llegó Baleares, con su proyecto de marihuana medicinal. Y ahora ha sido Euskadi la que se ha apuntado al carro de la marihuana terapéutica, abriendo el debate sobre su uso como paliativo.

No olvidemos que las competencias en sanidad están transferidas a las comunidades autónomas, y que han de ser estas, en último término, las que decidan la aplicación o no de las recomendaciones del Ministerio de Sanidad.

Tres comunidades gobernadas por socialistas, han dado el paso.

Ya estamos en Asuntos Sociales

Una recurrente demanda del colectivo cannabico (“Asuntos de drogas, asuntos sociales”), se ha convertido en realidad tras los últimos cambios ministeriales.

Bien es verdad que esto ocurre por la mera reorganización del Ministerio de Sanidad, pero el hecho es que entre las atribuciones de la nueva ministra, Trinidad Jiménez, estarán las Políticas Sociales.

No es algo baladí, pues hasta ahora, y salvo fugaces pasos del PNSD por la extinta cartera de Asuntos Sociales, las competencias en materia de drogas han recaído -alternativa o conjuntamente- en los ministerios de Interior y Sanidad; lo que evidencia en cierta forma la nula disposición de los ejecutivos a enfocar la cuestión desde una óptica biopsicosocial, en favor de un enfoque meramente biomédico o policial. Ambos ministerios, creo necesario recordar, han fracasado estrepitosamente en todas las metas que se han marcado en su lucha contra las drogas. En todas.

Quizás ahora que en el ministerio de Sanidad (el único con competencias en este momento) entran nuevas sensibilidades, la ministra pueda tener otros elementos de juicio, más allá de los meramente represivos o terapeutísticos, para enfocar el problema. Esencialmente, una visión más social.

Frente a los perfiles de sus antecesores, Soria y Salgado, puedo asegurar sin duda alguna que hemos ganado en cercanía. Y mucho. Trinidad trabajó junto a Zerolo -responsable del área del partido que más simpatías nos profesa- cuando estaba en el Ayuntamiento de Madrid, y tiene la misma capacidad empática que Pedro. Cercana a la gente, con voluntad de escucha y una inmensa sensibilidad para las cuestiones sociales.

Creo que sería un buen momento para que la FAC, como ya hiciera en el pasado, se reuniera con las gentes del Ministerio. Desde aquí nos ofrecemos, humildemente, a tratar de hacer posible ese encuentro; con el convencimiento de que, al menos, serán escuchados.

Por cierto, y como mera anécdota: la madre de Trini es Asistente Social del cuerpo de Prisiones.

Aviso a navegantes

Y nunca mejor dicho.

La nueva ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, declaró recientemente que ‘contará con todas las voces y todas las opiniones’, en el tema de las descargas por Internet.

En 2004, el programa de gobierno en materia de drogas anunció que ‘contaría con todos los sectores afectados’. Y, efectivamente, con los usuarios se contó … para multarnos, detenernos y juzgarnos.

Yo, que los internautas, me preocuparía.

Fracaso masivo

La lectura, años después, de las conclusiones y recomendaciones de la Sesión Especial sobre drogas de la Asamblea General de la ONU de 1998, viene a ratificar una realidad incontestable: las políticas anti-droga han fracasado. Y llevan fracasando no ya desde la citada convención, sino desde las Guerras del Opio, ensayo general de cómo Occidente pensaba abordar la cuestión de las drogas en el futuro. Han fracasado en todas sus espectativas, en todos los hitos fijados. Una y otra vez, a lo largo de la historia.

Porque se pretendía la erradicación total de las drogas (lean con atención la entrevista) y jamás se produjo tánta como ahora; porque se postulaba una reducción del consumo, y cada vez se consume más; porque se buscaba dificultar la oferta, y nunca fue tan sencillo conseguir droga; porque pretendían proteger a la población, y su absurda contienda se ha llevado por delante, solo en México, a más de 6000 personas en 2008. Jamás las mafias fueron tan fuertes, porque jamás tuvieron una fuente de ingresos semejante (el nacotráfico mueve 300.000 millones de dólares anuales); aumento del SIDA, de la población reclusa, de la marginalidad … ¿Saben la única cifra que ha bajado despues de diez años? El precio de las drogas en la calle.

Todo, todo ha resultado un inmenso fracaso, un tremendo error.

Ahora, tras la celebración de la reunión ministerial de los miembros de la ONU, el pasado jueves en Viena, parece que las nuevas estrategias van más encaminadas a la protección del adicto y las políticas preventivas, y pese a a seguir postulando la reducción del consumo y la producción, los discursos han abandonando el tono triunfalista de antaño. Porque ya no hay quien se trague otro plazo imposible, otra mentira más. Se siguen equivocando, pero al menos saben -si, claro que lo saben- que su ‘guerra’ está perdida y que la represión no es el camino. Como refleja el documento elaborado por la Unión Europea, y presentado en la reunión. Y como denunciaron las más de 300 ong’s reunidas esos días en la capital austríaca.

Ya solo es cuestión de tiempo. Desmontar la estructura narco-burocrática mundial será lento y costoso, pero todo llegará: la razón se impondrá, y algún día se verá la legalización y la despenalización como la única manera de parar esta sinrazón.

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